El Ministerio en el Mundo del Influencer Social: Más Allá de los Números y Likes

En un tranquilo restaurante, una conversación accidental se convirtió en una revelación profunda sobre el estado actual del ministerio en la era de las redes sociales. Un grupo de cristianos discutía sobre un evento en su iglesia, y lo que captó mi atención fue la referencia al predicador invitado, no por su unción, sino por su influencia en las redes. Esto desencadenó una reflexión sobre el uso de la fama y la influencia en el ámbito cristiano y cómo debemos discernir su valor en el contexto del ministerio.

Personas viendo aparatos móbiles y señales de likes y mensajes en aplicaciones. El Ministerio en el Mundo del Influencer Social: Más Allá de los Números y Likes
El Ministerio en el Mundo del Influencer Social: Más Allá de los Números y Likes

En un reciente encuentro en un restaurante, fui testigo de una conversación entre cristianos que capturó mi atención de manera involuntaria, una de esas situaciones en las que uno “overheard” sin intención. El tema en cuestión era una actividad planeada en la iglesia para el próximo domingo. Hasta aquí todo normal, pero lo que me sorprendió fue la manera en que hablaban de un predicador invitado: “Ese hombre trae gente de muchas iglesias ya que es un hombre con mucha influencia en las redes”. Este comentario provocó una reflexión profunda sobre la dirección que está tomando el ministerio en la era de las redes sociales.

Como alguien que trabaja en los medios sociales de mi iglesia, quiero aclarar que NO estoy en contra del uso de las redes para la proclamación del evangelio. De hecho, creo que es una herramienta valiosa que no deberíamos subestimar en la era digital. Tanto así que estoy estudiando un Master en Mercadeo Digital. Sin embargo, la historia que escuché me llevó a plantear preguntas cruciales sobre cómo valoramos el ministerio en el mundo del influencer social.

La noción de “influencer” ha llegado a ser una palabra de uso común, referente a aquellos con la capacidad de influir sobre otros, principalmente a través de las redes sociales. En nuestra era digital, ser un influyente en redes sociales puede ser una bendición para difundir el mensaje de Cristo. Pero, como cristianos, debemos tener cuidado de no perder de vista el propósito y centrarnos exclusivamente en la cantidad de seguidores. Además, celebro a aquellos líderes con un don especial de Dios para influir en las multitudes a través de estas plataformas. Sin embargo, surge la pregunta: ¿dónde trazamos la línea entre el uso apropiado y la sobrevaloración de la influencia en la era digital?

Fama y Influencia en el Ministerio de Jesús:

Al examinar el ministerio de Jesús, vemos que su fama se extendió por toda la región, atrayendo a multitudes que buscaban sanidad y liberación. Sin embargo, la fama de Jesús tenía un propósito esencial: glorificar al Padre y ayudar a las multitudes en amor. La fama no era un fin en sí misma, sino un medio para un fin más elevado. Refiriéndonos a la fama de Jesús durante su ministerio, vemos que su nombre se extendía por toda Siria. Sin embargo, la fama de Jesús tenía propósitos claros: glorificar al Padre y ser un instrumento de amor y sanidad para las multitudes. No se trataba de medir la calidad del ministerio solo por la fama. La fama, en sí misma, no es maligna, pero su uso y propósito pueden ser determinantes. ¿Buscamos la fama para glorificar a Dios y bendecir a otros, o se ha convertido en un indicador de éxito en nuestros ministerios?

La fama de Jesús se construyó sobre la base de su unción y la autenticidad de su mensaje. La fama no comprometía su enseñanza ni disminuía el costo de ser discípulo. En Lucas 14:25-26, vemos que, a pesar de las grandes multitudes que lo seguían, Jesús no disminuía el llamado radical del discipulado. La influencia no debe comprometer la verdad del mensaje ni su exigencia.

La Métrica Verdadera del Ministerio: Palabras de Vida Eterna:

En el pasaje de Juan 6:60-63, vemos que Jesús enfrentó la incomodidad de sus seguidores al presentar un mensaje desafiante. No comprometió la verdad para ganar más seguidores o likes. La respuesta de Pedro, “¿A quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna,” destaca la esencia del ministerio: la calidad de las palabras, no solo la cantidad de seguidores. La lección es clara: más allá de la fama y la influencia, las palabras de vida eterna son el fundamento de un ministerio auténtico. ¿Estamos dispuestos a priorizar las palabras que traen vida eterna aunque eso signifique un decrecimiento aparente en nuestras redes sociales o congregaciones?

El Desafío Actual: Más Allá de los Números y Likes:

En nuestros días, el ministerio a menudo se mide por números: seguidores, likes, asistencia a eventos. Este enfoque puede llevarnos a buscar la fama y la influencia a expensas de la integridad del mensaje. La pregunta crucial es: ¿Qué buscamos con nuestra fama en las redes? ¿Glorificar al Padre y ayudar a las multitudes, o simplemente acumular seguidores?

En futuras entregas, abordaremos temas como el activismo en pos de ofrendas y otras métricas de éxito que a veces pueden distorsionar el verdadero propósito del ministerio. Mantente atento para descubrir cómo podemos discernir la autenticidad en medio de la era del influencer social y enfocarnos en llevar un mensaje de vida eterna a un mundo necesitado.

¡Gracia y paz en el Señor!


Discover more from Berea Online Institute

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Leave a Reply

Discover more from Berea Online Institute

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading